La web de una inmobiliaria cuesta más que la de un comercio por una razón sencilla: tiene catálogo. Cada vivienda es una ficha con fotos, datos y un buscador para encontrarla, y eso exige más trabajo que una web de presentación.
Qué hace que el precio suba
- Cuántos inmuebles tienes y cada cuánto cambian.
- El buscador: por zona, precio, habitaciones o tipo de inmueble.
- Si se conecta con tu programa de gestión o los inmuebles se suben a mano.
- Los idiomas. En la costa, la versión en inglés no es opcional.
- Extras como las visitas virtuales 360º o un formulario de valoración para propietarios.
Cuánto cuesta
| Lo que necesitas | Precio | Plazo |
|---|---|---|
| Web de presentación de la agencia, sin catálogo | 490 € | 5 a 7 días |
| Web completa con varias páginas, zonas y versión en inglés | 890 € | 2 a 3 semanas |
| Web con catálogo de inmuebles, buscador y fichas | Desde 1.690 € | 3 a 4 semanas |
Son precios cerrados antes de empezar. Si quieres conectar la web con tu programa de gestión, se mira primero qué permite y después se presupuesta.
Qué debe tener cada ficha
- Fotos buenas y ordenadas, empezando por la mejor.
- Precio, metros, habitaciones, baños y referencia.
- La zona en el mapa, sin la dirección exacta.
- Gastos de comunidad e IBI, si los conoces.
- Un botón de WhatsApp con la referencia ya escrita.
Portales y web propia
Los portales traen visitas, pero el cliente compara tu anuncio con otros al lado y el contacto pasa por ellos. En tu web el contacto es directo y no depende de lo que cueste el portal el año que viene. Lo habitual es usar las dos cosas: los portales para que te encuentren y tu web para cerrar.
Lo que se paga cada mes
Una vez hecha, la web necesita mantenimiento: actualizaciones, copias de seguridad y que no deje de funcionar. Con nosotros, desde 129 € al mes y sin permanencia. Si además quieres trabajar el posicionamiento en Google, hay planes que lo incluyen.
Las fotos son la mitad de la venta
En una web inmobiliaria nada pesa tanto como las fotos. Hechas con luz natural, con las estancias ordenadas, en horizontal y empezando por la mejor. Un piso bueno con fotos malas parece peor que uno normal con fotos cuidadas. Si no las haces tú, es de lo poco donde merece la pena pagar a un fotógrafo.
Captar propietarios desde la web
Una inmobiliaria necesita producto tanto como compradores. Una página por cada zona donde trabajas, con lo que se está vendiendo allí y un formulario para pedir una valoración, atrae a propietarios que están pensando en vender. Es de las páginas que más rinden, y casi ninguna agencia pequeña la tiene.
Idiomas: cuáles hacen falta
En la Costa Blanca, el inglés es imprescindible. Después depende de quién compra en tu zona: hay agencias donde pesa el comprador escandinavo, el belga o el neerlandés. Mejor una versión en inglés bien hecha que cinco idiomas traducidos a máquina.