Menos carga para el personal
El camarero virtual resuelve dudas de carta, alérgenos e idiomas. Tu equipo se centra en atender bien y en la mesa.
Tus clientes escanean el código de la mesa y hablan con un camarero digital: le preguntan por la carta, le dicen que son celíacos o que quieren algo alto en proteína, y reciben una recomendación al instante. También llama al camarero real y pide la cuenta.
Y lo importante: solo funciona dentro del restaurante. Con seguridad por NFC y geolocalización, nadie puede hacer pedidos falsos desde fuera.
Pruébalo aquí mismo. Toca una de las preguntas sugeridas o escribe la tuya, como haría un cliente sentado en la Mesa 7.
¡Hola! Soy el camarero digital de La Terraza 👋 Estás en la Mesa 7. Pregúntame por la carta, alérgenos, recomendaciones… o pídeme lo que necesites.
Demostración. En tu restaurante la carta y las respuestas se adaptan a tus platos, alérgenos y precios reales.
Abrimos una carta digital de ejemplo, tal cual la vería un cliente en su móvil: tus platos y, abajo a la derecha, el camarero virtual listo para ayudar.
Abrir la demo como tu clienteEl mayor riesgo de una carta digital es que cualquiera pida desde fuera. Lo resolvemos con dos capas de seguridad, y puedes probar una ahora mismo.
Pulsa el botón: te pedirá tu ubicación y comprobará si estás dentro del restaurante de prueba. Desde fuera, el sistema no te deja pedir.
La verificación real se confirma en el servidor con un token de un solo uso y caducidad. La ubicación del navegador es la segunda capa, no la única.
Un chip NFC pegado a la mesa. El cliente acerca el móvil y solo entonces se abre la carta. No se puede activar sin estar físicamente allí: nada de fotos reenviadas por WhatsApp.
Un QR en la mesa abre la web y el móvil confirma que estás dentro del local. Si el pedido llega desde otra ubicación, se rechaza. Ideal cuando no se quiere instalar NFC.
Para que nadie haga pedidos falsos desde fuera: ni un gracioso desde casa, ni alguien que pasa por la calle. Solo pide quien está sentado en la mesa. Y cuando el cliente se va del restaurante, el acceso caduca solo.
El cliente acerca el móvil al NFC de la mesa o escanea el QR. La mesa queda identificada automáticamente.
El sistema confirma que el móvil está dentro del restaurante. Desde fuera, no se abre la carta ni se puede pedir.
El camarero virtual recomienda según dieta y alergias, avisa al personal y gestiona la cuenta. Sin apps ni esperas.
El camarero virtual resuelve dudas de carta, alérgenos e idiomas. Tu equipo se centra en atender bien y en la mesa.
Sugiere entrantes, bebida y postre en el momento justo. Un buen upselling, sin presión y sin depender de quién sirva.
Celíacos, veganos, alérgicos o clientes que hablan inglés obtienen respuesta al instante. Menos errores en cocina.
Funciona en el navegador del móvil. El cliente no descarga nada: escanea y listo.
La doble capa NFC + geolocalización evita bromas y pedidos falsos desde fuera. Solo pide quien está sentado.
Cambias platos, precios o el menú del día cuando quieras. El camarero virtual se actualiza al momento.
Te lo montamos con tu carta, tus precios y la seguridad que elijas (NFC, QR con geolocalización o las dos). Sin permanencia.