Para auditar una web no hace falta pagar una suscripción de cien euros al mes. Las herramientas de pago sirven sobre todo para espiar a la competencia y seguir posiciones; para saber qué le pasa a tu web, casi todo lo importante lo dan las gratuitas, y varias las hace el propio Google.

Las dos imprescindibles, y son de Google
Si solo vas a usar dos cosas en tu vida, que sean estas. No son opcionales ni son «una opción más»: son la única fuente que te dice qué ve Google de tu web, en vez de qué cree una herramienta externa que ve.
| Herramienta | Qué contesta |
|---|---|
| Google Search Console | Qué páginas están indexadas, por qué frases apareces, cuántos clics traen y qué errores encuentra Google |
| PageSpeed Insights | Velocidad real en móvil y en escritorio, con datos de usuarios reales si tienes tráfico suficiente |
Search Console es donde está el diagnóstico de verdad. El informe de páginas te dice cuántas están indexadas y, lo que más importa, el motivo exacto por el que las demás no lo están. Ese motivo es casi siempre la respuesta a «por qué no salgo en Google».
El orden en que conviene pasarlas
- Busca site:tudominio.com en Google. Treinta segundos, y si no sale nada ya sabes por dónde empezar.
- Search Console, informe de páginas. Mira cuántas indexadas frente a cuántas descartadas, y lee los motivos.
- Search Console, informe de rendimiento. Ordena por impresiones: ahí están las frases por las que ya apareces sin saberlo.
- PageSpeed Insights en móvil, no en escritorio. La nota de escritorio engaña porque casi nadie entra desde ahí.
- Prueba de resultados enriquecidos, para ver si tus datos estructurados los entiende Google.
- Revisa a mano títulos y descripciones de tus diez páginas principales.
- Comprueba el robots.txt y el sitemap.xml escribiendo las dos rutas en el navegador.
Otras gratuitas que sí aportan
- Bing Webmaster Tools: el equivalente de Search Console para Bing. Vale la pena porque de Bing beben DuckDuckGo, Ecosia y parte de las búsquedas de asistentes de IA.
- Prueba de resultados enriquecidos de Google: valida el schema de una URL y te dice qué tipos ha reconocido.
- Validador de schema.org: más estricto que el de Google. Útil cuando el de Google dice que está bien y tú sigues sin ver el resultado enriquecido.
- Screaming Frog en su versión gratuita: rastrea hasta quinientas URLs. Para una web de negocio normal sobra, y es lo que encuentra enlaces rotos, redirecciones encadenadas y títulos duplicados.
- Lighthouse, integrado en Chrome: lo mismo que PageSpeed pero en local, y añade auditoría de accesibilidad.
- Las herramientas de desarrollador del navegador: la pestaña de red te dice qué archivo pesa demasiado, que es el dato que ninguna nota de 0 a 100 te da.
Cuidado con los «auditores SEO gratis» que piden el correo y devuelven un informe con veinte alarmas rojas. Casi todos están hechos para asustar y vender: puntúan cosas irrelevantes con la misma gravedad que un problema real, y el 90 % de esas alarmas no afecta a nada.
Qué mirar en cada sitio, en concreto
| Pregunta | Dónde se responde |
|---|---|
| ¿Estoy indexado? | Search Console → Indexación → Páginas |
| ¿Por qué frases aparezco? | Search Console → Rendimiento |
| ¿Voy lento en móvil? | PageSpeed Insights, pestaña Móvil |
| ¿Tengo enlaces rotos? | Screaming Frog, columna de códigos de respuesta |
| ¿Google entiende mis datos? | Prueba de resultados enriquecidos |
| ¿Estoy bloqueando algo sin querer? | tudominio.com/robots.txt |
| ¿Qué archivo pesa tanto? | Herramientas de desarrollador → Red |
Lo que las gratuitas no te van a dar
Conviene saber dónde está el límite para no frustrarse. Lo gratuito cubre tu propia web muy bien; lo que no cubre es el terreno de al lado.
- Volumen de búsqueda fiable por palabra. El planificador de Google da rangos muy amplios si no gastas en publicidad.
- Qué posiciones ocupa tu competencia y por qué frases. Eso es justo lo que venden las de pago.
- Quién enlaza a tus competidores. Search Console solo te enseña tus propios enlaces.
- Seguimiento diario de posiciones. Search Console da posición media, que no es lo mismo.
Nada de eso es imprescindible para arreglar una web que no aparece. Es útil cuando ya has hecho lo básico y quieres decidir dónde meter el siguiente esfuerzo. Ese es el momento de plantearse pagar una herramienta, y no antes.