Muchas cartas con QR son una foto o un PDF de la carta de papel. En el móvil hay que hacer zoom, no se lee bien y cada cambio de precio obliga a hacer otro PDF. Una carta como página web resuelve las tres cosas.
Qué tiene que tener
- Los platos como texto, con lo que llevan y el precio final con IVA.
- Los alérgenos de cada plato. La información de los 14 alérgenos tiene que estar disponible para el cliente.
- Los idiomas de tu clientela, en la misma página o con un cambio de idioma visible.
- Fotos solo si son buenas y de tus platos.
- Un enlace a tu ficha de Google y al teléfono para reservar.
Que la puedas cambiar tú
Si cada cambio de precio o plato del día depende de otra persona, la carta acaba desactualizada. Con un panel sencillo la cambias desde el móvil en un minuto.
El QR
- Que apunte a una dirección de tu web, no a un servicio que pueda cerrar o cobrarte después.
- Impreso en la mesa, grande y con contraste, para que se lea con poca luz.
- Probado con varios móviles antes de imprimir.
Sirve también para Google
Una carta en texto la lee Google. Si alguien busca «arroz a banda Torrevieja» y tu carta lo tiene, ayuda a que te encuentren. Pon el enlace a la carta en tu ficha de Google.
Hay restaurantes que dan un paso más: carta en varios idiomas y pedidos desde la mesa. Es lo que hace nuestro Camarero Virtual.