Un botón de WhatsApp convierte mejor que un formulario en casi cualquier negocio local: el cliente ya tiene la app abierta y no tiene que esperar respuesta por correo. Pero la mayoría lo usa con la cuenta personal y pierde lo que de verdad aporta.
Qué añade frente al normal
- Perfil de empresa: dirección, horario, web y categoría, visibles antes de escribirte.
- Catálogo: productos o servicios con foto y precio dentro de la propia conversación.
- Respuestas rápidas: contestas lo de siempre con dos letras.
- Mensaje de ausencia y de bienvenida, automáticos.
- Etiquetas para no perder de vista quién pidió presupuesto y no volvió.
El enlace directo, que es lo que más rinde
Puedes crear un enlace que abra el chat contigo con el mensaje ya escrito. Quien lo pulsa solo tiene que darle a enviar, y eso sube muchísimo las respuestas frente a un chat vacío donde hay que pensar qué poner.
El formato es wa.me/34600000000?text=Hola,%20quería%20información%20sobre… Con el prefijo 34 y sin espacios ni signos en el número. Los espacios del texto van como %20.
Dónde ponerlo
- En la web, como botón fijo en el móvil y en cada página de servicio, con un mensaje distinto según la página.
- En tu ficha de Google, en el campo de web de las publicaciones y en los servicios.
- En la biografía de Instagram y TikTok.
- En el QR del mostrador o de la carta.
Los tres errores de siempre
- Usar el número personal. El día que quieras que conteste otra persona, no puedes.
- Un mensaje automático de bienvenida larguísimo. Dos líneas y el horario.
- No poner el horario de atención, y que la gente escriba a las once de la noche esperando respuesta.