Cómo estructurar una página web de servicios

El error más caro de una web de servicios es meterlo todo en una página llamada «Servicios». Así se organiza para que cada servicio pueda posicionar por su cuenta.

· 10 min de lectura · David Escobar

Casi todas las webs de servicios están montadas igual: Inicio, Servicios, Sobre nosotros, Contacto. Y dentro de «Servicios», seis párrafos que resumen seis cosas distintas. Es cómodo de hacer y es el motivo por el que esa web no aparece por ninguno de los seis.

Dos personas dibujando la estructura de una web sobre papel junto a dos portátiles
La estructura se decide antes de diseñar nada. Cambiarla después obliga a rehacer las URL, que es lo caro.

Por qué una sola página de servicios no funciona

Google posiciona páginas, no webs. Cuando alguien busca «instalación de aire acondicionado en Almoradí», Google busca la página que trate exactamente eso. Si lo tuyo es un párrafo dentro de una página que también habla de fontanería, calefacción y electricidad, esa página no trata de aire acondicionado: trata de cuatro cosas a medias.

Y hay un segundo problema, que es de venta. El visitante que llega buscando una cosa concreta tiene que rebuscar dónde está su párrafo. La mitad se va antes de encontrarlo.

Qué es una estructura SILO

Un silo es un grupo temático cerrado: una página principal que trata un tema amplio y, colgando de ella, las páginas que tratan cada parte de ese tema. Se enlazan mucho entre sí y poco hacia fuera. Así el conjunto le dice a Google «de esto sabemos», en vez de mandarle señales sueltas.

NivelQué esEjemplo
InicioQué haces y para quién, con enlaces a los silos/
Cabecera de siloUn servicio amplio/reformas-integrales
Hoja del siloUna parte concreta de ese servicio/reformas-integrales/banos
ApoyoContenido que responde dudas y enlaza al silo/blog/cuanto-cuesta-reformar-un-bano

Cómo decidir cuántas páginas hacer

La regla es sencilla y no falla: una página por cada cosa que alguien busque de forma distinta y que tú quieras vender por separado. Si nadie busca esa variante, o si a ti te da igual venderla suelta, no merece página propia.

  1. Escribe todos tus servicios en una lista, sin filtrar.
  2. Tacha los que nadie busca por su nombre. Si no se busca, no hay tráfico que ganar.
  3. Junta los que en la práctica son el mismo servicio con dos nombres. Una página, no dos.
  4. De los que quedan, mira si alguno se subdivide en variantes que sí se buscan solas.
  5. Ordénalos: los amplios arriba, las variantes colgando de ellos.
  6. Comprueba que puedes escribir 500 palabras propias de cada uno. Si no puedes, no hay página: hay un apartado.

Ese último paso es el que evita el desastre más común, que es generar veinte páginas casi idénticas cambiando una palabra. Google las trata como relleno y la calidad percibida del sitio entero baja, no solo la de esas veinte.

Un ejemplo completo

Una clínica dental de una ciudad mediana. Así queda mal y así queda bien:

MalBien
/servicios (todo dentro)/implantes-dentales
/ortodoncia-invisible
/estetica-dental
/odontopediatria
/blog (sin relación)/blog/cuanto-cuesta-un-implante-dental → enlaza a /implantes-dentales

Cada página de la columna derecha puede posicionar sola, responder entera la duda de quien la busca y llevar su propio botón de pedir cita. Y el artículo del blog, que capta a quien todavía se lo está pensando, empuja hacia la página que vende.

Cómo se enlazan entre ellas

  • La cabecera del silo enlaza a todas sus hojas. Es su índice.
  • Cada hoja enlaza de vuelta a su cabecera, y a sus hermanas cuando venga a cuento.
  • Los artículos de apoyo enlazan hacia arriba, a la página de servicio. Ese es su trabajo.
  • Entre silos distintos, poco y solo cuando tenga sentido para quien lee.
  • El menú principal enseña las cabeceras, no las cuarenta hojas.

El enlace interno es lo que reparte importancia por la web. Una página a la que no apunta nadie desde dentro le está diciendo a Google que ni tú mismo la consideras importante.

Y si además trabajas por zonas

Aquí es donde se meten en un lío la mayoría de webs locales. La tentación es multiplicar: servicio por ciudad, y salen cien páginas. El resultado son cien páginas iguales con el nombre del pueblo cambiado, y Google tiene un nombre para eso: páginas puerta. No es una zona gris, es algo que perjudica al dominio entero.

  • Haz página de ciudad solo donde tengas presencia real: local, clientes, obras hechas, alguien que te conozca.
  • Que cada una tenga contenido propio de verdad: trabajos de esa zona, referencias reconocibles, particularidades del sitio.
  • Donde no tengas nada de eso, una sola página que diga con claridad que trabajas online o que te desplazas.
  • Si no puedes escribir algo distinto de cada ciudad, esa página no debe existir.

Es mejor tener tres páginas de ciudad buenas que treinta clonadas. Las treinta no solo no posicionan: arrastran hacia abajo a las que sí valían.

Errores que cuestan meses

  • Cambiar la estructura de URL cuando la web ya lleva tiempo. Se puede, con redirecciones, pero se pagan meses de recuperación.
  • Anidar demasiado. Si una página está a cuatro clics del inicio, Google la rastrea poco y la gente no llega.
  • Meter todo el blog en un cajón sin relación con los servicios.
  • Un menú con veinte entradas. Nadie elige entre veinte cosas; se van.
  • Páginas huérfanas, sin un solo enlace interno apuntando a ellas.

La estructura es la decisión más barata de tomar al principio y la más cara de cambiar después. Media hora de lista antes de diseñar nada ahorra un rediseño entero dos años más tarde.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas páginas de servicio debería tener mi web?

Una por cada servicio que la gente busque por su nombre y que tú quieras vender por separado. Para un negocio local suelen ser entre tres y ocho. Si no puedes escribir quinientas palabras propias de un servicio, no necesita página: necesita un apartado dentro de otra.

¿Es mejor /servicios/reformas o /reformas?

Las dos funcionan. La ruta con carpeta deja más clara la jerarquía y la corta es algo más limpia. Lo que de verdad importa es que sea consistente en toda la web y que no la cambies después. No pierdas tiempo con esta decisión.

¿Cuántos niveles de profundidad puedo tener?

Como norma, que ninguna página importante esté a más de tres clics del inicio. Cuanto más enterrada, menos se rastrea y menos gente llega. Si necesitas cuatro niveles, casi siempre significa que la estructura se puede simplificar.

¿Hago una página por cada pueblo donde trabajo?

Solo donde tengas algo real que contar de ese sitio: trabajos hechos, local, referencias. Clonar la misma página cambiando el nombre del pueblo es lo que Google llama páginas puerta y perjudica al dominio entero, no solo a esas páginas. Donde no tengas presencia real, una sola página explicando que trabajas online o que te desplazas.

¿Puedo reorganizar la estructura de una web que ya funciona?

Sí, pero con cuidado. Cada URL que cambie necesita una redirección 301 desde la antigua, y aun así se pierde parte del historial durante unos meses. Si la web ya trae clientes, plantéate si la mejora compensa ese bache. Si no trae ninguno, no tienes nada que perder.

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