La comparación que mejor funciona: el dominio es la dirección y el alojamiento es el local. La dirección dice dónde estás; el local es donde de verdad guardas las cosas. Puedes cambiar de local sin cambiar de dirección, y mudar la dirección a otro local.
El dominio
Es tunegocio.es: lo que alguien escribe para llegar a ti. No se compra, se alquila por años a un registrador, y mientras lo renueves es tuyo. No contiene nada: solo apunta a donde estén tus ficheros.
El alojamiento
Es el ordenador encendido las veinticuatro horas donde viven tus páginas y tus fotos. Cuando alguien escribe tu dirección, el navegador pregunta dónde está y el alojamiento le entrega la web. Si lo apagas, la dirección sigue siendo tuya pero no lleva a ninguna parte.
| Dominio | Alojamiento | |
|---|---|---|
| Qué es | La dirección | El local |
| Se paga | Por años | Por meses o años |
| Coste típico | 12 a 20 €/año | 90 a 150 €/año |
| Si dejas de pagar | Cualquiera puede cogerlo | La web desaparece, el dominio sigue |
| Se puede mudar | Sí, a otro registrador | Sí, a otro proveedor |
Perder el dominio es mucho peor que perder el alojamiento. Del alojamiento se sale con una copia de seguridad; un dominio caducado lo puede registrar otro, y recuperarlo depende de su voluntad y de su precio.
Pueden estar en sitios distintos
Y muchas veces conviene. El dominio en un registrador y la web en otro proveedor funciona perfectamente: solo hay que apuntar los DNS del dominio al alojamiento. Tenerlo separado te permite cambiar de proveedor de web sin tocar la dirección.
La comprobación que casi nadie hace
Mira a nombre de quién está registrado tu dominio. Es habitual que la agencia lo registre al suyo «para gestionarlo mejor», y el día que quieres cambiar descubres que no puedes llevártelo sin permiso de otro. Se consulta en cualquier whois en segundos y se corrige con un cambio de titular.
Y el certificado de seguridad
El candado del navegador viene de Let's Encrypt, es gratuito y cualquier alojamiento decente lo instala en dos clics. Si te están cobrando 80 € al año por «el certificado de seguridad», te cobran por algo que no cuesta nada.