El mantenimiento es lo que más varía de todo este sector, porque bajo la misma palabra caben cosas muy distintas: desde solo tener la web encendida hasta ocuparse de todo lo que le pase.
Precios reales en España
| Al mes | Qué suele incluir |
|---|---|
| 0 € | Solo alojamiento. Nadie mira nada. |
| 20 a 50 € | Copias y actualizaciones automáticas, sin persona detrás. |
| 100 a 200 € | Copias, actualizaciones, seguridad y cambios de contenido. |
| 300 € o más | Lo anterior más SEO o contenido, que ya es otro servicio. |
Qué tiene que incluir para llamarse mantenimiento
- Copias automáticas y guardadas fuera del servidor.
- Actualizaciones del gestor y de los plugins, comprobando después que nada se rompió.
- Certificado de seguridad vigente y renovado solo.
- Vigilancia de caídas, para enterarte tú antes que un cliente.
- Un número de cambios de contenido al mes, dicho por escrito.
- Un informe de lo que se ha hecho.
Si de esa lista no te dan ninguna prueba — ni informe, ni aviso de actualizaciones, ni sabes dónde están tus copias — es muy posible que no se esté haciendo. Es un servicio invisible, y por eso es el más fácil de cobrar sin prestar.
Lo que NO debería estar en esa factura
- El certificado SSL. Es gratis con Let's Encrypt y lo instala cualquier alojamiento decente.
- «SEO» sin trabajo detallado. O hay un informe con lo que se ha hecho, o no hay SEO.
- El dominio, si no te lo han puesto a tu nombre.
- Cambios que nunca pides, contados como si los hubieras gastado.
Cómo comprobar si te lo están haciendo
- Pide la última copia de seguridad. Debe llegarte un fichero con fecha reciente. Es la prueba más rápida de todas.
- Pregunta cuándo se actualizó por última vez el gestor y con qué versión está corriendo.
- Mira el candado del navegador y su fecha de caducidad.
- Pide algo pequeño — cambiar un horario — y mira cuánto tarda.
¿Hace falta de verdad?
Depende de con qué esté hecha. Una web a medida y estática puede pasar años sin tocarla sin ningún riesgo. Un WordPress con quince plugins no: ahí las actualizaciones son seguridad, y una web hackeada se puede quedar fuera de Google con un aviso rojo que ve tu cliente.
Y hay una tercera opción que nadie vende: mantenerla tú. Copias automáticas del alojamiento, actualizaciones una vez al mes y comprobar que la web sigue en pie. Si tienes quien lo haga, ahórrate la cuota. Lo que no es una opción es no tener copias y no actualizar nada, que es donde está la mayoría.