Se puede tener una tienda funcionando en una tarde. Lo difícil no es montarla: es que envíos, pagos, IVA y devoluciones cuadren, y eso conviene decidirlo antes, porque cambiarlo después significa rehacer.
1. Envíos: es lo que decide si te compran
El motivo número uno de carrito abandonado son los gastos de envío que aparecen al final. Decide antes si van incluidos en el precio, si son fijos, si hay envío gratis a partir de un importe, y déjalo escrito donde se vea desde el principio. La sorpresa en el último paso es lo que pierde la venta.
2. Pagos y comisiones
Tarjeta, Bizum, transferencia, contra reembolso. Cada uno tiene su comisión y su fricción. Las pasarelas se llevan en torno al 1,5 % más unos céntimos por operación; con margen ajustado, eso cambia tus números y hay que meterlo en el precio desde el principio.
3. El IVA, que no siempre es el tuyo
Vendiendo a particulares de otros países de la UE, a partir de cierto volumen anual hay que aplicar el IVA del país del comprador y declararlo por la ventanilla única. Puede no afectarte todavía, pero conviene saberlo antes de diseñar los precios, no después.
4. Devoluciones
En España el comprador online tiene catorce días naturales para desistir sin dar explicaciones. No es opcional y hay que informarlo antes de la compra. Decide quién paga el envío de vuelta — puede ser el cliente si lo has dicho claramente — y déjalo por escrito.
5. La plataforma
| Si... | Encaja |
|---|---|
| Quieres empezar ya y no pelearte con nada | Shopify (cuota mensual) |
| Ya tienes WordPress y pocos productos | WooCommerce |
| Catálogo grande y necesidades raras | PrestaShop o a medida |
| Vendes cuatro cosas y poco más | Una web normal con pago por enlace |
Con menos de diez productos, muchas veces no hace falta tienda: una página buena con un botón de pago basta, cuesta bastante menos y no hay que mantener un sistema entero.
6. Quién la mantiene
Una tienda no se termina: hay stock, pedidos, incidencias, actualizaciones y clientes preguntando dónde está lo suyo. Si nadie tiene ese tiempo asignado, la tienda se degrada en meses. Es la decisión que menos se toma y la que más tiendas cierra.
Y antes de todo esto
Pregunta si de verdad necesitas una tienda. Si tus clientes son locales y te compran en persona o por WhatsApp, un catálogo bien hecho con precios y un botón de pedido rinde más que un carrito completo, y no tiene la mitad de sus problemas.