La pestaña Shopping de Google enseña productos con foto y precio. Mucha gente cree que ahí solo se sale pagando, y no: desde 2020 las fichas gratuitas conviven con los anuncios. Si tienes tienda y no estás, es que nadie ha subido el catálogo.
Lo que hace falta
- Una cuenta en Google Merchant Center, que es gratis.
- Verificar y reclamar tu dominio, igual que en Search Console.
- Subir el feed de productos: un fichero con nombre, descripción, precio, disponibilidad, foto e identificadores.
- Cumplir los requisitos básicos de la tienda, que es donde se cae la mayoría.
- Activar las fichas gratuitas. Si además quieres anuncios, se conecta con Google Ads.
Los requisitos donde se cae todo el mundo
- Página de gastos de envío, visible y concreta.
- Página de devoluciones con el plazo real. En España el mínimo legal son catorce días.
- Datos de contacto de verdad, no solo un formulario.
- Precios que coincidan exactamente con los de tu web, IVA incluido.
- Certificado de seguridad activo en todo el proceso de compra.
El rechazo más frecuente es que el precio del feed no cuadra con el de la página. Suele pasar por el IVA o por una promoción que cambió en la web y no en el fichero.
El feed no se hace a mano
Si tu tienda es Shopify, WooCommerce o PrestaShop, hay integraciones que lo generan y lo actualizan solas. Hacerlo a mano solo tiene sentido con muy pocos productos, y aun así se queda desactualizado en cuanto cambias un precio.
Qué esperar
Las fichas gratuitas traen visitas, pero por debajo de los anuncios, que salen arriba. Funciona mejor con productos con identificador de fabricante y peor con productos artesanales o únicos, que Google no sabe comparar. Y como todo lo de Shopping, depende de que la foto y el precio aguanten la comparación: ahí estás al lado de tu competencia, literalmente.