Cuando alguien pregunta cuánto cuesta una tienda online suele esperar una cifra. El problema es que hay tres gastos distintos y casi nadie los separa: montarla, mantenerla abierta y lo que se va con cada venta. Si solo miras el primero, el presupuesto se te escapa por los otros dos.
Lo que cuesta montarla
Es el diseño, la carga de productos, las páginas legales, la pasarela de pago y los envíos configurados. Se paga una vez. Depende sobre todo del número de productos, de si tienen variantes como tallas o colores y de si hay que conectarla con un almacén o un programa de gestión.
Lo que cuesta tenerla abierta
- La plataforma o el alojamiento. Shopify cobra una cuota mensual; WooCommerce funciona sobre WordPress y lo que se paga es el alojamiento.
- Aplicaciones o extensiones de pago, si hacen falta.
- El mantenimiento: actualizaciones, copias de seguridad y seguridad.
Lo que cuesta cada venta
Es lo que más se olvida. La pasarela de pago se queda una comisión por cada cobro, y algunas plataformas añaden la suya si no usas su propio sistema de pago. Súmale el envío y el embalaje. Con márgenes ajustados, esto decide si la tienda gana dinero o no.
Shopify o WooCommerce
| Shopify | WooCommerce | |
|---|---|---|
| Cómo se paga | Cuota mensual | Alojamiento y extensiones |
| Puesta en marcha | Más rápida | Más trabajo al principio |
| Control | El que te deja la plataforma | Total: el sistema es tuyo |
| Comisiones | Puede añadir la suya | Solo la de la pasarela |
| Para quién | Quien quiere empezar rápido y sin técnica | Quien quiere control y no depender de una cuota |
Lo que exige la ley
- Aviso legal con los datos de la empresa.
- Condiciones de venta claras: precios con impuestos, gastos de envío y plazos de entrega.
- Derecho de desistimiento: el cliente puede devolver en catorce días sin dar explicaciones, con excepciones como los productos personalizados.
- Política de privacidad y aviso de cookies.
Es una orientación general, no asesoramiento legal. Cada tienda tiene sus particularidades.
Cuánto cuesta con nosotros
Una tienda online completa, desde 1.690 € y lista en tres o cuatro semanas. Si vendes un solo producto o lanzas uno nuevo, no necesitas una tienda entera: una página de producto con botón de compra cuesta 230 € y está en cinco días.
Empezar pequeño
Una tienda con veinte productos bien presentados vende más que una con trescientos mal fotografiados. Empezar con lo que más vendes, aprender qué funciona y ampliar después sale más barato que montarlo todo de golpe.
La pasarela de pago
Es lo que cobra la tarjeta y te ingresa el dinero. En España lo más habitual es el TPV virtual del banco o pasarelas como Stripe o PayPal, y Bizum también se puede ofrecer a través del TPV del banco. Cada una cobra su comisión por operación y tarda un tiempo distinto en ingresarte el dinero. Antes de elegir, pregunta a tu banco qué te cobra por el TPV virtual: a veces es la opción más barata y casi nadie lo mira.
Los envíos
Es el gasto que más tiendas pequeñas calculan mal. El precio no depende solo del peso: cuentan el tamaño de la caja, el destino, las islas y las devoluciones. Antes de abrir, haz la cuenta con tus productos reales y decide si el envío lo pagas tú, el cliente o a partir de qué importe es gratis. Esa decisión mueve más ventas que casi cualquier cambio de diseño.
Las fichas de producto son las que venden
Una buena ficha tiene varias fotos sobre fondo limpio y alguna en uso, medidas reales, materiales, cómo se cuida, plazo de entrega y política de devolución a la vista. Y un texto escrito por ti, no el que viene del proveedor, que está copiado en cien tiendas más y Google lo sabe.
Lo que cuesta mantenerla abierta con nosotros
El mantenimiento empieza en 129 € al mes: actualizaciones, seguridad, copias y cambios cuando los necesites, sin permanencia. Si quieres además trabajar el posicionamiento de las fichas en Google, hay planes que lo incluyen.