Es la discusión que más aparece al hacer una web. Y casi siempre se plantea mal, porque la pregunta no es si poner precio: es qué pasa cuando no lo pones.
Lo que pasa cuando no hay precio
- La mayoría asume que es caro y se va. Es el comportamiento por defecto, no una excepción.
- Las consultas que llegan son de gente que aún no sabe si puede pagarlo, y se te va el tiempo en descartar.
- Compites en desventaja contra el que sí lo pone, porque el cliente ya tiene una referencia y tú eres la incógnita.
- Pierdes las búsquedas de «cuánto cuesta», que son de las que más volumen tienen en cualquier sector.
Cuándo tiene sentido no ponerlo
Hay casos legítimos: proyectos donde el rango va de mil a cincuenta mil euros según el alcance, o sectores donde la competencia te copiaría la tarifa al día siguiente. Aun así, casi siempre se puede dar algo.
Formas de dar precio sin atarte
| Fórmula | Cuándo va bien |
|---|---|
| «Desde X €» | Hay un mínimo claro y todo sube desde ahí |
| Horquilla: «entre X e Y» | El rango es amplio pero acotado |
| Precio por unidad | Metros, horas, sesiones |
| Tres paquetes cerrados | Se puede empaquetar la mayoría de casos |
| Ejemplos reales | «Un baño completo de 4 m² salió por 3.200 €» |
Los ejemplos reales son lo que mejor funciona cuando de verdad cada trabajo es distinto. No te comprometes a nada y el cliente se hace una idea del orden de magnitud, que es lo único que necesita para decidir si te escribe.
Cómo presentarlo
- Di qué incluye y qué no. La mitad de los conflictos de precio vienen de ahí.
- Pon la fecha de actualización de la tarifa. Te protege y da sensación de orden.
- Si hay tres opciones, marca cuál recomiendas. Sin recomendación, la gente elige la barata o ninguna.
- No pongas «desde» un precio al que no puede acceder casi nadie. Se nota y quema la confianza.
Lo de la competencia
El miedo a que te copien la tarifa es real pero pequeño: tu competencia ya sabe lo que cobras, se lo dice cualquier cliente al que le hayas pasado presupuesto. Lo que pierdes por esconderlo es mucho mayor que lo que ganas.