Wix es un servicio cerrado: hacen todo por ti y la web vive en su casa. WordPress es software libre: puedes montarlo donde quieras y llevártelo cuando quieras. Casi todas las demás diferencias salen de ahí.
Lo que cambia en la práctica
| Wix | WordPress | |
|---|---|---|
| Empezar de cero | Muy fácil | Necesita quien lo monte |
| Coste al año | Cuota fija todo incluido | Hosting + dominio, más barato |
| Llevártela a otro sitio | No se puede | Se puede entera |
| Techo al crecer | Llegas antes | Prácticamente ninguno |
| Posicionar en Google | Se puede | Se puede, con más control |
Ninguno de los dos posiciona solo. La idea de que «WordPress posiciona mejor» es falsa tal cual: lo que posiciona es la estructura, el contenido y la velocidad. Lo que sí da WordPress es más control sobre esas tres cosas.
Cuándo Wix es la respuesta correcta
- Te la vas a hacer tú, sin ayuda, y valoras no pelearte con nada técnico.
- Necesitas algo en línea esta semana y no aspiras a competir en Google.
- Es una web de presencia: quién eres, qué haces y un teléfono.
Cuándo compensa WordPress
- Quieres pelear posiciones en Google a medio plazo.
- Vas a necesitar reservas, catálogo, dos idiomas o una tienda más adelante.
- Te importa que la web sea tuya de verdad y poder cambiar de proveedor sin rehacerla.
La cuenta a tres años
Wix con dominio propio y las funciones que suele necesitar un negocio ronda los 200-350 € al año, y eso no baja nunca. WordPress son unos 90-150 € al año de hosting y dominio, más lo que costara hacerla. A partir del segundo o tercer año la diferencia se nota, y sobre todo se nota el día que quieres moverte.
Lo que de verdad hunde una web
No es la herramienta: es una plantilla comprada sin tocar, quince extensiones instaladas por si acaso y fotos de tres megas sin comprimir. Eso hace lenta cualquier web, esté hecha donde esté. Hemos visto webs de Wix rápidas y WordPress imposibles de usar.