Web en dos idiomas: cuándo compensa y cómo se hace bien

En la Costa Blanca media clientela busca en inglés. Pero traducir con Google no es tener web bilingüe: puede ser peor que no tenerla.

· 7 min de lectura · David Escobar

En la Vega Baja y toda la costa hay pueblos donde la mitad del padrón es extranjero. Esa gente busca «plumber near me» y «dentist Torrevieja», no en español. Si tu web solo está en español, para ellos no existes.

Cuándo compensa de verdad

  • Tu zona tiene residentes extranjeros: toda la costa de Alicante y Murcia, las islas, zonas de Málaga.
  • Ya te llegan clientes ingleses por recomendación y te apañas como puedes.
  • Vendes algo que se compara antes de comprar: reformas, clínicas, inmobiliaria, servicios profesionales.
  • Tu competencia local no lo ofrece — que es lo habitual, y ahí está la oportunidad.

Cuándo no

Si tu cliente es de tu pueblo y de toda la vida, duplicar la web es duplicar el trabajo de mantenerla para nada. Vale más una sola web en español bien hecha que dos a medias.

Por qué el traductor automático hace daño

  • Traduce lo que dices, no lo que se dice allí. «Presupuesto sin compromiso» sale como «budget without commitment», que en inglés no significa nada.
  • No traduce lo que la gente busca. Un inglés no busca «reforms», busca «renovations» o «building work». Traducir palabra por palabra te deja fuera de la búsqueda.
  • Si es un plugin que traduce al vuelo, Google indexa una sola versión: no ganas nada en posicionamiento.
  • Los errores se notan, y en un servicio que implica confianza, se pagan.

Cómo se monta bien

  1. Una URL distinta por idioma: tudominio.com/servicio y tudominio.com/en/service. Sin eso, Google no tiene dos páginas que indexar.
  2. Etiquetas hreflang enlazando cada versión con su equivalente, y en las dos direcciones.
  3. Textos redactados en inglés, no traducidos: partiendo de las palabras que esa gente escribe en Google.
  4. Selector de idioma visible arriba, nunca solo una banderita en el pie.
  5. No cambies el idioma según el país desde el que entran. Deja elegir: los residentes ingleses están en España y les saldría todo en español.

El error técnico más común es que las dos versiones apunten al mismo canonical. Con eso le estás diciendo a Google que la inglesa es una copia de la española y no la enseña nunca. Cada idioma se apunta a sí mismo.

Qué traducir y qué no

No hace falta duplicarlo todo desde el día uno. Con la portada, los servicios principales, precios y contacto en inglés ya cubres el recorrido completo de compra. El blog y las páginas secundarias pueden quedarse solo en español mientras.

Preguntas frecuentes

¿Perjudica al posicionamiento en español tener otra versión?

No, si está bien montado con URLs separadas y hreflang. Google entiende que son la misma página en dos idiomas. Lo que sí perjudica es tener las dos mezcladas en la misma URL.

¿Cuánto cuesta añadirla?

Depende de cuántas páginas se traduzcan. Añadir la versión inglesa de una web de cuatro o cinco páginas, redactada y no traducida, suele ir entre 300 y 500 €.

¿Y si mis clientes hablan alemán o francés?

Mismo criterio: si hay volumen en tu zona, compensa. En la costa, el inglés cubre a casi todo el residente extranjero aunque no sea su idioma materno, así que suele ser el primero y a menudo el único que hace falta.

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