En la Vega Baja y toda la costa hay pueblos donde la mitad del padrón es extranjero. Esa gente busca «plumber near me» y «dentist Torrevieja», no en español. Si tu web solo está en español, para ellos no existes.
Cuándo compensa de verdad
- Tu zona tiene residentes extranjeros: toda la costa de Alicante y Murcia, las islas, zonas de Málaga.
- Ya te llegan clientes ingleses por recomendación y te apañas como puedes.
- Vendes algo que se compara antes de comprar: reformas, clínicas, inmobiliaria, servicios profesionales.
- Tu competencia local no lo ofrece — que es lo habitual, y ahí está la oportunidad.
Cuándo no
Si tu cliente es de tu pueblo y de toda la vida, duplicar la web es duplicar el trabajo de mantenerla para nada. Vale más una sola web en español bien hecha que dos a medias.
Por qué el traductor automático hace daño
- Traduce lo que dices, no lo que se dice allí. «Presupuesto sin compromiso» sale como «budget without commitment», que en inglés no significa nada.
- No traduce lo que la gente busca. Un inglés no busca «reforms», busca «renovations» o «building work». Traducir palabra por palabra te deja fuera de la búsqueda.
- Si es un plugin que traduce al vuelo, Google indexa una sola versión: no ganas nada en posicionamiento.
- Los errores se notan, y en un servicio que implica confianza, se pagan.
Cómo se monta bien
- Una URL distinta por idioma: tudominio.com/servicio y tudominio.com/en/service. Sin eso, Google no tiene dos páginas que indexar.
- Etiquetas hreflang enlazando cada versión con su equivalente, y en las dos direcciones.
- Textos redactados en inglés, no traducidos: partiendo de las palabras que esa gente escribe en Google.
- Selector de idioma visible arriba, nunca solo una banderita en el pie.
- No cambies el idioma según el país desde el que entran. Deja elegir: los residentes ingleses están en España y les saldría todo en español.
El error técnico más común es que las dos versiones apunten al mismo canonical. Con eso le estás diciendo a Google que la inglesa es una copia de la española y no la enseña nunca. Cada idioma se apunta a sí mismo.
Qué traducir y qué no
No hace falta duplicarlo todo desde el día uno. Con la portada, los servicios principales, precios y contacto en inglés ya cubres el recorrido completo de compra. El blog y las páginas secundarias pueden quedarse solo en español mientras.