Una tienda online tiene muchas páginas parecidas: categorías, productos, variantes, filtros. Eso hace que el SEO de una tienda sea distinto al de una web de servicios. Esto es lo que más se nota, por orden.
1. Las categorías
Quien busca «zapatillas de running mujer» quiere ver una lista, no un producto. Por eso las categorías suelen ser las páginas que más visitas traen.
- Que el nombre de la categoría sea el que busca la gente, no el que usas tú internamente.
- Un texto corto arriba que ayude a elegir: tallas, materiales, para qué uso.
- Subcategorías solo cuando tengan búsquedas propias.
- Que dos categorías no compitan por la misma búsqueda.
2. Las fichas de producto
El texto del proveedor está copiado en todas las tiendas que venden lo mismo. Google no tiene motivo para enseñar el tuyo. Una ficha propia tiene:
- Varias fotos, alguna en uso.
- Medidas, materiales y cómo se cuida.
- Plazo de entrega y política de devolución a la vista.
- Las dudas que te preguntan los clientes, respondidas.
No hace falta reescribir todo el catálogo de golpe. Empieza por los productos que más se buscan y los que más margen dejan.
3. Los filtros
Cada combinación de filtros (color, talla, precio) puede generar una página nueva. Con un catálogo mediano salen miles de páginas casi iguales, y Google pierde el tiempo en ellas en vez de en lo que vende. Los filtros que no tienen búsquedas propias no deberían indexarse.
4. Productos agotados
- Si vuelve a entrar: deja la página y marca que no hay existencias.
- Si no vuelve: redirige a la categoría o a un producto parecido.
- Nunca dejes la página dando error: pierdes lo que había ganado.
5. Velocidad en el móvil
Las fichas con muchas fotos son las que más pesan. Fotos en formato moderno, del tamaño justo, y que no se carguen todas de golpe.
6. Google Shopping gratis
Desde 2020 los productos pueden salir en la pestaña de Shopping sin pagar. Hay que conectar el catálogo con Google Merchant Center y corregir lo que Google rechace: precios que no coinciden, imágenes con texto, falta de política de devoluciones.
7. Datos estructurados
Precio, disponibilidad y valoraciones marcados en el código para que Google los entienda y pueda enseñarlos en el resultado.
Cuánto cuesta
Con nosotros, el SEO de una tienda va de 249 € a 499 € al mes según el tamaño del catálogo y la competencia, sin permanencia. Si además hay que montar o rehacer la tienda, eso va aparte, desde 1.690 €.
Por dónde empezar si tienes poco tiempo
- Revisa en Search Console qué categorías ya reciben impresiones y mejora esas primero.
- Reescribe las fichas de tus diez productos más vendidos.
- Comprueba que la tienda carga rápido en el móvil.
- Conecta el catálogo con Merchant Center.
Errores que vemos a menudo
- Copiar la descripción del proveedor en todos los productos.
- Crear una categoría para cada variante de color o talla.
- Borrar productos agotados y dejar la página en error.
- Usar el mismo título en muchas fichas.
- No tener política de devoluciones visible: Google Shopping la exige.
Cómo medir si funciona
En Search Console mira las impresiones y clics de las categorías y fichas. En Analytics, las ventas que llegan desde búsqueda orgánica. Lo que cuenta al final son las ventas, no la posición.
Tiendas pequeñas
Si tienes pocos productos, no compitas con las grandes en búsquedas genéricas. Busca nichos: un material, un uso concreto, una zona. «Bolsos de piel hechos a mano» tiene menos competencia que «bolsos».