Pagaste la web, pero eso no quiere decir que sea tuya. Si el dominio, el alojamiento y el acceso están a nombre de otra persona, el día que deje de contestar no podrás cambiar nada, y si deja de pagar, la web se apaga.
Qué tiene que estar a tu nombre
- El dominio: «tunegocio.es». Es lo más importante.
- El acceso al panel para editar la web.
- El alojamiento, o al menos un contrato que diga quién lo paga y qué pasa si te vas.
- La ficha de Google y Search Console, con tu cuenta como propietaria.
Cómo comprobar de quién es el dominio
Los dominios .es se consultan en el buscador de dominios de Red.es (dominios.es); los .com y otros, en cualquier servicio «whois». Muchas veces los datos salen ocultos por privacidad; entonces pregunta al registrador dónde está o pide a tu diseñador una captura de la cuenta.
Si el diseñador ha desaparecido
- Si el dominio está a tu nombre, puedes pedir el código de transferencia al registrador y llevártelo.
- Si está a nombre de otra persona, guarda pruebas de que pagaste la web: facturas, correos, mensajes. Te harán falta para reclamarlo.
- Copia los textos y las fotos de la web mientras siga en línea.
- No empieces de cero: con el contenido y el dominio se rehace la web conservando lo que tenías en Google.
Para que no vuelva a pasar
Antes de contratar, pide por escrito que el dominio se registre a tu nombre, que tendrás acceso al panel y qué pasa si quieres irte. Una agencia seria no tiene problema en ponerlo en el contrato.