Idealista, Fotocasa y los portales extranjeros son donde busca el comprador. Ahí tienes que estar. Pero el comprador que llega por el portal no es tuyo: ve tu anuncio al lado de los de tu competencia y llama al que tenga el piso que le gusta.
Para qué sirve la web propia
- Captar propietarios. Quien quiere vender busca «vender mi piso en Torrevieja» o «inmobiliaria en Guardamar», no entra en un portal.
- Clientes extranjeros que buscan en su idioma y quieren saber quién eres antes de escribir.
- Dar confianza: el comprador que te encuentra en el portal suele buscar tu nombre antes de llamar.
- No depender de las condiciones y precios del portal.
Qué debe tener
- Una página para propietarios: qué haces para vender su casa, cómo trabajas y cómo contactar.
- Tus zonas, cada una con su página.
- Las viviendas, conectadas con tu programa de gestión para no subirlas dos veces.
- Los idiomas de tu clientela.
- Reseñas y tu ficha de Google bien cuidada.
Los portales, para lo que son buenos
No se trata de dejarlos. Siguen siendo donde más compradores miran. La web propia trabaja la otra mitad del negocio: el producto, que son las casas que te dan para vender.