El dominio es la dirección —tunegocio.es— y el hosting es el sitio donde vive la web. Se pagan aparte del diseño y son de las pocas cosas de este mundo con un precio de mercado bastante claro.
Lo que cuesta cada cosa
| Primer año | A partir del segundo | |
|---|---|---|
| Dominio .es | 5 – 15 € | 12 – 20 € |
| Dominio .com | 1 – 12 € | 12 – 18 € |
| Hosting compartido | 30 – 70 € | 90 – 150 € |
| Certificado SSL | Incluido | Incluido |
Esa subida del segundo año no es una trampa oculta: es el modelo de todo el sector. El precio de oferta se aplica a la primera contratación y la renovación va a tarifa normal. Conviene saberlo antes, no al recibir el cargo.
Por qué el SSL ya no se paga
El candado del navegador se saca con Let's Encrypt, que es gratuito y lo instala cualquier alojamiento decente en dos clics. Si alguien te cobra 80 € al año por «el certificado de seguridad», te está cobrando por algo que no cuesta nada. Otra cosa son los certificados de validación extendida, que ni tú ni casi nadie necesita.
Qué se puede recortar y qué no
- Recortable: el hosting de gama alta. Para una web de negocio local con visitas normales, un compartido bueno sobra.
- Recortable: las extensiones raras. Si tienes el .es, el .com de defensa es opcional salvo que tu marca corra riesgo.
- No recortable: las copias de seguridad. O las incluye el hosting o las haces tú, pero tienen que existir.
- No recortable: el dominio a tu nombre. Si figura a nombre de quien te hizo la web, la web no es del todo tuya.
El punto que se pasa por alto
Comprueba en quién está registrado tu dominio. Es habitual que la agencia lo ponga a su nombre «para gestionarlo mejor», y el día que quieres cambiar te encuentras con que no puedes llevártelo sin permiso de alguien. Se mira en cualquier buscador de whois y se arregla con un cambio de titularidad.