Los compradores llegan por los portales. Los propietarios que quieren vender, no: buscan una agencia de confianza en su zona. Ahí es donde una web propia y la ficha de Google marcan la diferencia.
Captar propietarios
- Una página por zona donde trabajas, con lo que se vende allí y a qué precios.
- Un formulario para pedir una valoración gratis.
- Qué incluye tu servicio: fotos, tour 360º, publicidad, gestión de visitas.
- Operaciones cerradas en la zona, si el propietario lo permite.
La ficha de Google
«Inmobiliaria en [pueblo]» es una búsqueda que hacen los propietarios. Ficha completa, con fotos del equipo y la oficina, y reseñas de clientes que han vendido o comprado contigo.
Compradores fuera de los portales
En los portales tu anuncio está al lado del de veinte agencias. En tu web, el comprador solo te ve a ti. Para que llegue, cada inmueble con su ficha completa y una página por tipo de vivienda y zona: «villas con piscina en Ciudad Quesada».
El comprador extranjero
En la Costa Blanca buena parte de los compradores son extranjeros y buscan en inglés. Una versión en inglés bien escrita, y el tour 360º para que vean la vivienda antes de viajar, te ponen delante de ellos.
Las fotos
Luz natural, estancias ordenadas, en horizontal y empezando por la mejor. Un piso bueno con fotos malas parece peor que uno normal con fotos cuidadas.
Por dónde empezar
- Completa la ficha de Google y pide reseñas a tus últimos clientes.
- Crea la página de valoración gratis.
- Haz una página para cada una de tus tres zonas principales.
- Prepara la versión en inglés si vendes a extranjeros.
Errores habituales
- Web que es solo un listado de inmuebles copiado del portal.
- Ninguna página para captar propietarios.
- Fotos hechas con prisa.
- Sin versión en inglés en zona de compradores extranjeros.
Qué medir
Cuántas valoraciones te piden desde la web cada mes y cuántas acaban en exclusiva. Es el número que más dice de si la web trabaja para ti.