Quien busca academia, sea de idiomas, refuerzo escolar, música o formación, compara dos o tres antes de decidir. Mira qué cursos hay, a qué hora, cuánto cuesta y qué dicen otros alumnos.
La ficha de Google
- Categoría exacta: «Academia de idiomas», «Centro de estudios», «Escuela de música».
- Horario de atención.
- Fotos de las aulas y de clases reales.
- Enlace a la web con cursos y horarios.
Una página por curso
«Clases de inglés para niños en Torrevieja», «preparación de selectividad en Elche», «clases de guitarra en Orihuela». Cada curso con su página: para quién es, horario, precio y cómo apuntarse.
Precios y horarios a la vista
Es lo que más se pregunta. Ponerlo claro ahorra llamadas y evita que el interesado se vaya a otra academia que sí lo pone.
Clase de prueba
Una clase de prueba gratis, con un botón para reservarla, es lo que más convierte una visita en un alumno.
Reseñas de padres y alumnos
Pide la reseña al final del curso o después de un buen resultado, como un examen aprobado. Las reseñas de padres pesan mucho en academias de niños.
Temporada
Septiembre y enero son los meses fuertes de matrícula, y junio para cursos de verano. La web y la ficha al día antes de esas fechas.
Clases online
Si das clases por videollamada, dilo y crea una página para ello: te abre alumnos de fuera de tu zona.
Errores habituales
- El horario en una foto que no se lee en el móvil.
- No poner precios.
- Una sola página que mezcla todos los cursos.
- Ficha de Google sin fotos de las aulas.
Antiguos alumnos
Los alumnos que aprobaron o los padres contentos son tu mejor publicidad. Pídeles la reseña y, con su permiso, cuenta sus resultados en la web: «aprobaron el B2 el 90 % de los alumnos del curso» solo si es verdad y lo puedes demostrar.
Cómo saber si funciona
Mira cada mes en tu ficha de Google cuántas veces te han visto, cuántas llamadas y cuántas peticiones de ruta has tenido. Y pregunta a cada alumno nuevo cómo te ha encontrado. Con eso sabes qué funciona y qué no, sin herramientas complicadas.