La velocidad importa por dos motivos distintos. El primero, que la gente se va: en móvil, con datos y sin paciencia, una web que tarda cuatro segundos pierde una parte grande de las visitas antes de mostrar nada. El segundo, que Google usa la experiencia de carga como señal cuando tiene que desempatar entre webs parecidas.
Cómo medirlo en cinco minutos y gratis
Abre PageSpeed Insights, pega tu dirección y mira la pestaña de móvil, no la de escritorio. Los tres números que importan son estos:
- LCP: cuánto tarda en verse la parte principal. El objetivo es por debajo de 2,5 segundos.
- INP: cuánto tarda la web en responder cuando tocas algo. Por debajo de 200 milisegundos.
- CLS: cuánto se mueven las cosas de sitio mientras carga. Por debajo de 0,1.
Las causas, por orden de frecuencia
- Imágenes enormes. Una foto de 4 MB subida tal cual desde el móvil es, con diferencia, la causa número uno.
- Demasiados plugins. Cada uno añade su carga; quince plugins son quince frenos.
- Alojamiento barato compartido. Si el servidor tarda un segundo en contestar, ya empiezas perdiendo.
- Fuentes y scripts de terceros: chats, mapas, píxeles de publicidad, banners de cookies mal montados.
- Vídeos de fondo en la portada. Se ven muy bien y destrozan la carga en móvil.
Antes de tocar nada, comprueba el peso total de la página. Si pasa de 2 MB en móvil, el problema son las imágenes, casi seguro. Convertirlas a WebP y ajustarlas al tamaño real suele bajar la carga a la mitad sin cambiar nada más.
Qué pedirle a quien lleva tu web
- Que convierta las imágenes a WebP y las sirva al tamaño en que se ven.
- Que active la carga diferida de todo lo que no se ve al entrar.
- Que revise qué plugins o scripts se pueden quitar sin perder nada.
- Que compruebe el tiempo de respuesta del servidor y valore cambiar de alojamiento si pasa de 600 milisegundos.
- Que te enseñe el antes y el después en PageSpeed, en móvil.
Cuándo no merece la pena optimizar
Si la web es de hace ocho años, va sobre una plantilla abandonada y hay que pelear con cada arreglo, muchas veces sale más barato rehacerla ligera que perseguir puntos de PageSpeed. La velocidad no se pega encima al final: se decide cuando se construye.