El dominio no posiciona por sí mismo: meter «reformas» dentro dejó de dar ventaja hace más de una década. Lo que sí hace es que te recuerden, que te lo puedan dictar por teléfono y que parezcas serio.
Las reglas que sí importan
- El nombre de tu negocio, tal cual. Es lo que la gente va a escribir cuando te busque.
- Corto. Si no cabe en una tarjeta o no se dicta sin repetir, es largo.
- Sin guiones. Nadie los dice al teléfono y hacen dudar entre la versión con y sin.
- Sin números ni palabras que se escriban de dos formas. «Reformas2000» genera errores para siempre.
- Que se entienda al oírlo. La prueba de verdad: díctaselo a alguien y que lo escriba sin preguntarte nada.
.es o .com
| .es | .com | |
|---|---|---|
| Señal | Negocio español | Neutro o internacional |
| Disponibilidad | Mucha más | Casi todo cogido |
| Precio al año | 12 – 20 € | 12 – 18 € |
| Posiciona mejor | No, igual | No, igual |
Las extensiones raras —.online, .site, .agency— salen baratas el primer año y transmiten peor. En un negocio local, donde la confianza lo es todo, no compensa el ahorro.
Los tres errores que se pagan caros
- Meter la ciudad si algún día vas a salir de ella. «FontaneroTorrevieja.es» te encierra el día que trabajes en Orihuela.
- Elegir un nombre que ya es marca registrada de otro. Puede acabar en una reclamación y en perder el dominio.
- Registrarlo a nombre de la agencia. Comprueba en cualquier whois que el titular eres tú.
Antes de registrarlo, dos comprobaciones
- Búscalo en Google entre comillas: mira que no haya otro negocio parecido ya usándolo.
- Mira si el usuario está libre en Instagram y en Facebook. Que todo se llame igual vale mucho.
- Consúltalo en la base de marcas de la OEPM si vas a invertir en la marca.
- Registra también el .com si tu principal es .es y el nombre es corto. Son 12 € al año de tranquilidad.